Presentación

¿Qué es una Reserva de la Biosfera?

Las Reservas de la Biosfera son sitios establecidos por los países y reconocidos por el Programa Hombre y Biosfera (MaB) de la UNESCO en los que se promueve el desarrollo sostenible basado en los esfuerzos de la comunidad local y con el apoyo de la ciencia.

Son territorios designados por los países en los que se intenta el ensayo y la demostración de métodos innovadores de desarrollo sostenible a escala local e internacional.

Información Básica de la Reserva de la Biosfera Macizo de Anaga

Fecha de Declaración: 9 de junio de 2015

Superficie: 48.727,61 ha (15.489,01 ha terrestres y 33.238,6 ha marinas)

Ubicación: Extremo nororiental de la isla de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife, Comunidad Autónoma de Canarias

Municipios: Tres; Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna y Tegueste.

Población en el momento de la Declaración: 20.986 habitantes | 10.796 en Santa Cruz de Tenerife, 4.931 en San Cristóbal de La Laguna y 5.259 en Tegueste*

*Incluye la Entidad Tegueste Casco completa dada la inexistencia de datos exclusivos para la parte incluida en la Reserva.

Mapa límites de la Reserva de la Biosfera Macizo de Anaga

Espacios Protegidos dentro de la Reserva:

  • De la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos:
    • Parque Rural: Anaga
    • Reservas Naturales Integrales: Ijuana, El Pijaral y Los Roques de Anaga
  • De la Red Ecológica Europea Natura 2000:
    • Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
    • Zonas Especiales de Conservación (ZEC) terrestres
  • De los Bienes de Interés Cultural (BIC):
    • Con categoría de Zona Arqueológica: Barranco de Agua de Dios
    • Con categoría de Conjunto Histórico Artístico: Casco de Tegueste
    • Con categoría de Monumento: en Taganana, la Iglesia de Nuestra Señora de Las Nieves y los bienes muebles vinculados a la misma y la Ermita de Santa Catalina.

Características Ecológicas:

La Reserva ocupa el área terrestre del Macizo de Anaga, una de las zonas más antiguas de la isla, y la franja marina circundante hasta los 1000 metros de profundidad.

En esta región geológica bien diferenciada, caracterizada por lo abrupto de su orografía y la dinámica de los procesos erosivos, en la que la acción humana ha modelado unos paisajes agrarios singulares, la formación del mar de nubes ha propiciado el desarrollo de formaciones vegetales boscosas como son el fayal-brezal y la laurisilva, que coronan las zonas más altas de este Macizo, por encima de los 500 metros de altitud.

presentacion2La gran variedad de paisajes, hábitats y ecosistemas del Macizo de Anaga es el resultado de múltiples factores, tales como su situación geográfica, su antigüedad geológica, el aislamiento, la orografía accidentada, o las diferencias altitudinales y climáticas, que son responsables de la gran biodiversidad que se asienta sobre este territorio.

Como muestra de esta gran biodiversidad terrestre cabe señalar la presencia de 196 especies de flora vascular, de las cuales 39 son endemismos macaronésicos, 102 canarios, 26 tinerfeños y 21 locales.

Salvo el ecosistema de alta montaña, en el Macizo de Anaga se encuentran representados todos los ecosistemas y hábitats presentes en la isla. Entre las unidades de vegetación mejor representadas, siguiendo un gradiente altitudinal de costa a cumbre, encontramos formaciones de matorrales costeros, como el cardonal-tabaibal, las manifestaciones de bosque termófilo, el monteverde (fayal-brezal, laurisilva), la presencia de un reducto de pinar, además de las comunidades hidrofíticas y rupícolas de ubicación azonal.

Como resultado de la erosión del mar, en la zona de contacto aparecen las rasas costeras intermareales, con gran variedad de organismos en charcos, grietas u oquedades, distribuidos en función de la tolerancia a la emersión. En los fondos marinos litorales, que se extienden hasta la zona eufótica, se diferencian tres tipos de ambientes: los fondos arenosos, donde se pueden encontrar praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa que forma los sebadales; los fondos rocosos, que presentan grandes veriles (acantilados submarinos) cuevas, túneles y cornisas y elevada diversidad biológica, distribuyéndose los organismos en función de sus necesidades lumínicas e hidrodinámicas; y las playas, alternándose las de arena con las de cantos rodados o callaos a lo largo de la franja costera.

En lo que se refiere a la fauna terrestre, los invertebrados son los protagonistas, con 1910 especies inventariadas, de las cuales 512 viven exclusivamente en Canarias, unas 329 son endémicas de la isla y 95 son exclusivas de Anaga. En menor medida, se registra la presencia de vertebrados entre los que destacan aves, reptiles y mamíferos. Con relación a la fauna marina, en Anaga hay registradas 60 especies de condríctios (vertebrados cartilaginosos) englobadas en 24 familias y 493 especies de osteíctios (vertebrados óseos) englobadas en 134 familias diferentes.

Actividades Humanas:

Aunque se siguen manteniendo las actividades tradicionales como la agricultura, la ganadería, la pesca y la artesanía, la principal actividad económica de la Reserva es la de los servicios, especialmente vinculada a la actividad turística, tanto local como exterior. Así, las actividades de senderismo, las playas, la restauración o el comercio de productos locales mantienen un pequeño número de establecimientos repartidos en los diferentes núcleos más habitados del interior de la Reserva, principalmente en Cruz del Carmen, Taganana o Roque de Las Bodegas, y un número más destacado de negocios en poblaciones costeras como San Andrés, María Jiménez, Tegueste, Bajamar o Punta del Hidalgo.

En lo referente a la actividad agraria, el aislamiento de Anaga ha propiciado el mantenimiento de un buen número de variedades muy antiguas de viñas, batatas, papas, árboles frutales, ñames, etc.

Finalmente, en el ámbito de la actividad ganadera el caprino ha sido el principal protagonista en el Macizo de Anaga, aunque ha coexistido con otras especies ganaderas como ovejas, cerdos y vacas, así como con ganadería de traspatio, principalmente gallinas y conejos.